No se encontraron resultados
La página solicitada no pudo encontrarse. Trate de perfeccionar su búsqueda o utilice la navegación para localizar la entrada.
Carlet, Valencia, ? – doc. 1895 Madrid
Pintora, participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1895 en Madrid, era discípula de Salvadora Soriano.
Pilar Balaguer fue una pintora natural de Carlet, Valencia, residía en Madrid (calle Lavapiés, 45) cuando participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1895 con una pintura de Un paisaje (30 x 22 cm). Era discípula de Salvadora Soriano.
MAE, Mariángeles Pérez-Martín, marzo 2021
Un paisaje. 1895. Pintura (30 x 22 cm). Paradero desconocido.
Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid, 1895.
|
|
Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1896, p. 23.
La página solicitada no pudo encontrarse. Trate de perfeccionar su búsqueda o utilice la navegación para localizar la entrada.
Barcoa, Isla de Cuba, ? – doc. 1890 Madrid
Pintora, participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1890, era discípula de José María Ortiz.
Manuela Balbuena y San Martín fue una pintora natural de Baracoa, Isla de Cuba, residía en Madrid (calle Farmacia, 3) cuando participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1890 con una pintura titulada Estudio de flores (28 x 15 cm). Era discípula de José María Ortiz.
MAE, Mariángeles Pérez-Martín, marzo 2021.
Estudio de flores. Alto 0,28 m – Ancho 0,15 m.
Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid, 1890.
|
|
Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1890, p. 28.
La página solicitada no pudo encontrarse. Trate de perfeccionar su búsqueda o utilice la navegación para localizar la entrada.
Leiza (Navarra), 25/05/1895 – Pamplona, 01/05/1989
Lola Baleztena fue presidenta de la Asociación de “Margaritas” de Pamplona y, durante los años treinta, fotografió actos carlistas y peregrinaciones tradicionalistas. Aunque nunca ejerció profesionalmente, puede considerarse reportera de la guerra civil ya que documentó escenas históricas y acontecimientos de la retaguardia, que publicó junto a imágenes de otros autores en sus reportajes para El Pensamiento Navarro.
Lola Baleztena sosteniendo la bandera del Círculo Carlista durante un mitin en el frontón de Villava, 1935. Archivo Jaurrieta.
Dolores Baleztena Ascárate nació en Leiza el 25 de mayo de 1895, en el seno de una de las familias líderes del carlismo navarro. Fue una mujer activa, que desde muy joven mostró inquietudes políticas y literarias, colaborando en publicaciones como Estampa Tradicionalista, Egan, Radica o El Pensamiento Navarro con artículos de carácter político en los que reclamaba la promoción de las mujeres siempre dentro de la concepción social del tradicionalismo. Además, durante los años veinte se dedicó a recorrer numerosas localidades navarras impulsando la creación de asociaciones de margaritas, difundiendo el sindicalismo femenino de inspiración católica y promoviendo las escuelas taller para jóvenes obreras.
Fue hacia 1930 cuando Lola Baleztena se aficionó a la fotografía, que comenzó a practicar con una máquina de clichés de celuloide de 9 x 6, con la que recogió instantáneas familiares y documentó parte de sus vivencias de aquellos años. Una época que, tras la proclamación de la II República, se convertiría en una de las más intensas a nivel social y político de la autora y en la que desarrollaría una de sus facetas públicas más conocidas, la de conferenciante y oradora. La prensa local da noticia de la participación de Lola Baleztena en actos y mítines celebrados en numerosas localidades navarras y vascas —entre otras, Zizur Mayor, Astráin, Álava, Leiza, Lesaca, Pamplona, Olite, Corella o Villava—, en los que, junto a un activo grupo de propagandistas tradicionalistas, alentaba a sus simpatizantes a seguir luchando hasta lograr el triunfo de sus ideales frente a los republicanos y frente a la revolución liberal. Además, tras la aprobación del derecho femenino al voto, hacía en sus mítines un especial llamamiento a las mujeres para que en futuras elecciones diesen “la nota religiosa, patriótica y valiente” (El siglo futuro, 08-XI-1933).
Durante aquellos años, fue presidenta de la Asociación de “Margaritas” de Pamplona, iniciadora de la denominada “Campaña de los Crucifijos” —contra la medida del gobierno que establecía la retirada de símbolos religiosos de lugares públicos— e impulsora del Socorro Blanco. Entre sus fotografías de esta época, sobresalen las realizadas en actos políticos carlistas celebrados en tierras navarras y vascas, así como las que recogen escenas de peregrinaciones tradicionalistas a Lourdes y a Roma, para la que incluso realizó, en el año 1933, un lienzo en el que un soldado de la Tradición y el escudo del Reino de Navarra flanqueaban la leyenda “Los carlistas de Navarra os saludan”. En aquel mismo año colaboró también en un gran álbum tradicionalista creado con motivo del centenario de la Tradición ilustrado con cuatrocientos grabados y notas gráficas de célebres personalidades y actos tradicionalistas.
Tras el estallido de la guerra civil, la autora siguió desempeñando un papel activo, y se desplazó con la cámara a diversas poblaciones y frentes de batalla en su automóvil. En este sentido, merece la pena señalar que Lola Baleztena había sido la primera mujer de Navarra que obtuvo el carné de conducir, en el año 1930, experiencia que narró en un texto inédito que legó a sus familiares titulado Veinticinco años al volante. Memorias de una chófer, en el que relataba: “Los hermanos lo manejan [el automóvil], y yo, animada por las hermanas (creo que el feminismo siempre imperó en casa), hago la resolución de tomar contacto con el volante y hacerme chófer de verdad. […] El día 10 de enero tomo la primera lección y pronto me convenzo de que en éste como en otros muchos casos de la vida, es más agradable conducir que ser conducido, ya que la propia voluntad impera y los cambios están en tus manos”.
Aunque nunca ejerció profesionalmente, podría considerarse que Lola Baleztena fue reportera de la guerra civil, ya que documentó escenas históricas de poblaciones navarras y guipuzcoanas, entre las que predominan retratos colectivos que posteriormente organizaba y anotaba en sus álbumes. Asimismo, muchas de sus fotografías recogen acontecimientos habituales de la retaguardia tales como desfiles, entierros, visitas a hospitales de guerra, etc.
Además, desde 1937, la autora colaboró en numerosas misiones de la delegación Navarra de Frentes y Hospitales, cuya función era llevar ropa, comida y paquetes a los combatientes que estaban en poblaciones de los distintos frentes —en su caso se trasladó a los de Vizcaya, Asturias, Aragón, Cataluña, Valencia y Madrid—, así como colaborar como enfermera en diversos hospitales, actividades de las cuales dejó constancia en sus fotografías. Igualmente la prensa de la época describió alguna escena en la que aparecía Lola Baleztena, como la crónica del Hospital de Alfonso Carlos de Pamplona realizada por A. Pérez de Olaguer en mayo de 1937, en la describía a la autora como una mujer: “Alta. Espigada. Afable. Como la reina Margarita, es un ángel de la caridad. Sencilla. Buena. Cariñosa. Diligente, y carlista, muy carlista” (La Avalancha, 08-V-1937).
Durante la contienda, Lola Baleztena publicó varios reportajes en El Pensamiento Navarro, casi siempre sin firmar, en los que acompañó el texto con collages y montajes fotográficos compuestos con imágenes suyas y de otros autores como Nicolás Ardanaz. Terminada la guerra, la autora se dedicó a su faceta literaria y publicó varios libros, novelas y cuadernos de memorias. Finalmente, Lola Baleztena falleció en mayo de 1989, dejando como legado, además de su producción literaria, una colección de imágenes de calidad algo desigual pero de notable valor testimonial, que la convierten en una de las pocas mujeres españolas que conocemos hasta la fecha que documentaron con su cámara la guerra civil.
MAE, Blanca Torralba Gállego, enero 2024, DOI: 10.26754/mae1803_1945
AGUSTÍN LACRUZ, C. y GARCÍA CAMÓN, Mª J., V Jornadas de Investigación en Historia de la Fotografía (celebradas en Zaragoza, octubre 2023).
AZNAR MUNÁRRIZ, C., “Baleztena Ascárate, Dolores”, Auñamendi Encyclopedia [on line], 2024. Disponible en: https://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/en/baleztena-ascarate-dolores/ar-1143/ (fecha de consulta: 25-01-2024)
LARRAZ ANDÍA, P. y SIERRA-SESÚMAGA, V., La cámara en el macuto. Fotógrafos y combatientes en la Guerra Civil española, Madrid, La esfera de los libros, 2018, espec. pp. 509-511.
Película documental Con la Leica en el macuto. Fotógrafos y requetés durante la Guerra Civil Española.
SOLÉ, G., “Mujeres carlistas en la república y en la guerra (1931-39). Algunas notas para la historia de las ‘Margaritas’ de Navarra”, Príncipe de Viana. Anejo, nº 15, 1993, pp. 581-591.
El siglo futuro (Madrid, 18-IV-1933), p. 2.
El siglo futuro (Madrid, 07-VIII-1933), p. 1.
El siglo futuro (Madrid, 26-II-1934), pp. 1-2.
El siglo futuro (Madrid, 06-VI-1935), p. 23 y p. 31.
El siglo futuro (Madrid, 13-XI-1935), p. 23.
Pérez de Olaguer, A. “Notas de hospital”, La Avalancha (Pamplona, 08-V-1937), p. 103.
La página solicitada no pudo encontrarse. Trate de perfeccionar su búsqueda o utilice la navegación para localizar la entrada.
Nació en el seno de una familia con antecedentes artísticos, estudió Bellas Artes en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos y estuvo vinculada a la llamada «generación valenciana de los treinta». Durante la Guerra Civil, dirigió «Pasionaria», la revista de la Agrupación de mujeres antifascistas de Valencia. Se exilia con su familia en México, donde trabajó para diferentes imprentas y talleres gráficos. En 1959 se trasladó a Berlín, donde cultivó no solo las artes plásticas sino también la poesía y el periodismo.
Nació en el seno de una familia con antecedentes artísticos, circunstancia que le permitió adentrarse en el mundo del dibujo y la pintura desde muy pequeña. Su madre era la modista Rosa Vilaseca Oliver y su padre el escultor y profesor de la Escuela de Bellas Artes de San Carlos Antonio Ballester Aparicio. Tanto ella como su hermano y sus hermanas ―Tonico, Josefina y Rosita― estuvieron siempre en contacto con los círculos artísticos que se reunían alrededor de su padre. En 1923 ingresó en la Escuela de Bellas Artes, donde demostró un gran dominio del dibujo, que la llevó a conseguir el premio de retrato de la Academia. Gracias a la compensación económica del premio y al apoyo de su padre ―un padre, como recalca Adela Balanzá (1995), con una actitud inusual en la época― pudo viajar sola a Madrid y conocer de primera mano las obras de los grandes maestros de la tradición pictórica española. En la escuela, asimismo, fraguó amistad con varios de los artistas que marcarían la plástica valenciana de la década siguiente ―la llamada “generación valenciana de los treinta”―, entre ellos el que se convertiría en su marido y líder de la vanguardia valenciana, Josep Renau.
Ballester, como sus compañeros de generación, defendió en diversos escritos un arte comprometido socialmente y concurrió a varias exposiciones colectivas como la que tuvo lugar en los locales de la Agrupación Valencianista Republicana (1931). También participó en las reuniones y exposiciones que tuvieron lugar en la vanguardista Sala Blava, inaugurada en València en 1929, y en el colectivo artístico “Acció d’Art”, que surgió a partir de las reuniones entre artistas e intelectuales que tenían lugar en la mencionada sala.
No obstante, gran parte de su trabajo se centró en el diseño de figurines de moda y la ilustración de libros y publicaciones periódicas como la revista Semana Gráfica, Estudios y Orto, así como en la revista republicana fundada por Renau Nueva Cultura, en algunas de cuyas ilustraciones que la artista utilizó la técnica del fotomontaje. Con respecto a los libros que ilustró, destacan La perla que naixqué en lo fang (1934) ―escrita por Lleó Agulló Puchau y premiada en los LIV Jocs Florals de Lo Rat Penat― y Novel·la d’una Novel·la de Francesc Almela i Vives (1930). Ballester colaboró también con las “editoriales de avanzada” que proliferaron en época republicana ilustrando obras como Babbitt de Sinclar Lewis (1931) y El castillo de la verdad de Hermina Zur Mühlen (1931), ambas publicadas por la editorial Cenit.
Con la llegada de la Guerra Civil, ingresó en la Alianza de Intelectuales Antifascistas por la Defensa de la Cultura y dirigió Pasionaria, la revista de la Agrupación de mujeres antifascistas de Valencia. En 1936, realizó, por encargo del Partido Comunista una de sus obras más representativas, el cartel Votad al frente popular para incentivar el voto femenino al Frente Popular y reflejando uno de los cambios legislativos más importantes de la II República: el sufragio universal. Tras el traslado de la familia Renau-Ballester a Barcelona en noviembre de 1937, trabajó como dibujante de la Sección de Prensa y Propaganda del Comisariado General del Ejército de tierra y colaboró con su marido en la organización del Pabellón Español de la Exposición Internacional de París de 1937 y en la selección de artistas del mismo. En 1938 obtuvo el primer accésit del concurso convocado por el Ministerio de Defensa Nacional para el proyecto “Medalla de Valor”.
Ante el avance de las tropas franquistas, la familia Renau-Ballester se exilió en París unos meses hasta que consiguieron llegar a México. Allí, Ballester colaboró con su marido en la realización de carteles cinematográficos para el Taller Estudio Imagen-Publicidad Plástica, dirigido por Renau y en el que colaboraron también otros miembros de la familia. Asimismo, colaboró con su marido en los encargos murales que recibía, en el contexto del muralismo mexicano, como el mural España hacia América, para el hotel Casino de la Selva de Cuernavaca, entre otros. También recibió encargos murales propios, como el del Hotel Mocambo de Veracruz y los del salón de la casa de su prima Manuela Saval.
En México, además del trabajo en el estudio gráfico familiar y de los encargos murales, desarrolló una producción pictórica basada fundamentalmente en los géneros del paisaje y del retrato, en el que destacó especialmente. Realizó retratos de sus familiares y conocidos, fundamentalmente, aunque también recibió algunos encargos. Participó en diversas exposiciones colectivas, realizó numerosos figurines e ilustraciones para imprentas y talleres gráficos y continuó colaborando con revistas comprometidas políticamente. Destaca en este sentido la revista Mujeres Españolas, que aglutinaba a las mujeres antifascistas españolas exiliadas en México, para la cual colaboró como directora artística, redactora, ilustradora y también con la realización de fotomontajes.
Uno de sus proyectos más destacados durante su exilio latinoamericano fue su proyecto sobre el traje popular mexicano, iniciado en 1945. En València ya había iniciado un proyecto sobre indumentaria regional española, pero durante su estancia en México trasladó sus intereses a su nueva tierra de acogida. Coleccionó numerosas piezas, visitó distintas regiones de México y exposiciones para conocer las indumentarias locales y realizó diversas acuarelas que reflejaban la indumentaria típica de distintas regiones del país. Idealmente, su propósito era materializar el proyecto en una publicación, aunque esta nunca vio la luz. El proyecto se materializaría tiempo después, ya durante la última etapa de su exilio en Berlín, donde exhibió su serie en una muestra individual en el Club de Creadores de Cultura (1963).
En 1959 se trasladó con su familia a Berlín, donde cultivó no solo las artes plásticas sino también la poesía y el periodismo colaborando con la revista España Republicana. Continuó cultivando los géneros del paisaje, el bodegón, el retrato o los figurines de moda, además de experimentar con técnicas como el linograbado. Su obra pisaría de nuevo València tras décadas de exilio en 1973, con motivo de una exposición colectiva en la Galería Punto, pero no se realizó una retrospectiva de la artista hasta la década de los ochenta, en la Galería Estil. Tras la muerte de la artista, se han realizado en València tres exposiciones monográficas dedicadas a su obra: la exposición Homenaje a Manuela Ballester (1995), comisariada por Manuel García en el Institut Valencià de la Dona; la exposición Manuela Ballester en el exilio. El traje popular mexicano (2015), comisariada por Liliane Cuesta Davignon en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí; y la mayor retrospectiva dedicada a la artista hasta la fecha Manuela Ballester. Pintar frente a todo (2024), comisariada por Carmen Gaitán Salinas en La Nau Centre Cultural (Universitat de València).
Manuela Ballester falleció en Berlín en 1994, aunque parte de su legado permanece en su país de origen: parte de su colección, entre la que se encuentran los linograbados realizados en Berlín, se conserva como parte del Archivo Renau, gestionado por la Fundación Renau y depositado en el Institut Valencià d’Art Modern; su colección de indumentaria y su serie sobre el traje popular mexicano se conservan, por donación de la artista, en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí; y parte de su producción pictórica de los años setenta se conserva en el Museu d’Art Contemporani Vicent Aguilera Cerní. También el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha adquirido recientemente obras de la artista.
MAE, Clara Solbes Borja, actualizada 2024. DOI: 10.26754/mae1803_1945
|
Exposición de pintura, escultua i dibuix, Sala Blava, València, 1930 Exposición colectiva en los locales de la Agrupación Valencianista Republicana, 1931 Exposición de arte novecentista, Ateneo Mercantil de València, organizada por la Sociedad de Artistas Ibéricos (SAI), 1932 Exposición “Pintura en el destierro. Exposición de Pintura Española”, Casa de la Cultura Española de México, 1940 Exposición colectiva en el Museo Nacional de Bellas Artes de México, 1942 Salón 1942, Galería Arte y Decoración, México D.F., 1942 IV Exposición Nacional de Floricultura. III Salón de la Flor, organizado por la Secretaría de Agricultura y Fomento de la Dirección General de Agricultura, 1945 Exposición de Dibujos de Pintores Españoles, colectiva organizada a favor del pueblo español, Círculo de Bellas Artes, Vestíbulo del Cine Magerit, México D.F., 1947 I Exposición Conjunta de Artistas Plásticos Mexicanos y Españoles Residentes en México, 1952 Exposición Colectiva, Círculo de Bellas Artes de México, México D.F., 1954 Artistas Españoles, Embajada Española, Galería de Artistas Mexicanos Unidos, México D.F., 1956 Exposición de Artistas Valencianos, organizada por la Casa Regional Valenciana de Ciudad de México, 1959 Ayuda para Reunir Fondos para la lucha por la Libertad del PUblo Español, Ateneo de México, México D.F., 1961 Exposición individual sobre el traje popular mexicano, Club de Creadores de Cultura, Berlín, 1963 Exposición “México, el hombre y su mundo”, organizada por la Sociedad Germano-Latinoamericana de la RDA, Centro Internacional de Exposiciones de la Liga de la RDA pro Amistad entre los Pueblos, Dresde, 1965 Muestra de Arte Contemporáneo en Solidaridad con España, Milán, 1972 Exposición Colectiva Cerca del Edén, Galería Punto, València, 1973 La Mujer en la Plástica Mexicana, Museo del Palacio de Bellas Artes, México D.F., 1975 Pintores y Escultores Republicanos Españoles, Galería de Mercedes y Jordi GIronella, México D.F., 1978 Exposición retrospectiva en la Galería Estil, València, 1980 Artistas valencianos de la vanguardia de los años 30, Ayuntamiento de València, València, 1981 Exposición individual en La Torre de Torrent (València), 1982 Exposición colectiva “El exilio español en México”, Palacio Velázquez de Madrid, 1983 |
Exposición colectiva “Homenaje a las víctimas del franquismo y a los luchadores por la libertad, Lonja de València, 1988 50 Aniversario del Exilio Español (1939-1989). Obra plástica, Palacio de Velázquez, Madrid, 1983 60 Aniversario del Exilio Español (1939-1989). Obra plástica, Museo de San Carlos, México D.F., 1999 Un Siglo de Pintura Valenciana, 1880-1980. Instituciones y propuestas, Institut Valencià d’Art Modern, 1994 Homenaje a Manuela Ballester, Institu Valencià de la Dona, València, 1995 Mujeres que fueron por delante/Dones que van anar al davant, Feria Internacional d’Art, Alacant, 1998 L’art de la guerra. Visions de la col·lecció Martínez Guerricabeitia, Universitat de Valencia, 2004 Del fix al móvil. Quatre dècades en la Col·lecció Martínez Guerricabeitia, Universitat de València, 2005 D’apres: Versiones, Ironías y Divertimentos, Museu Valenicà de la Il·lustració i de la Modernitat, València, 2005 Después de la Alambrada. El arte español en el exilio. 1939-1960, Paraningo de la Universidad de Zaragoza, Zaragoza; Salas museísticas CajaSur y Palacio de la Merced en Córdoba, Córdoba; Centro Cultural La Nau de la Universitat, València; Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo, Badajoz, 2009 Trascendencia de un mecenazgo. Manuel Suárez y Suárez (1898-1987), Museo Mural Diego Rivera, México D.F., 2012 Arte Transterrado. Artstas plásticos del exilio español 1939-2014, Centro Cultual Isidro Fabela. Museo Casa del Risco, México D.F., 2014 Manuela Ballester en el exilio. El traje popular mexicano, Museo Nacional e Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, València, 2015 La modernidad Republicana en Valencia, Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad, València, 2016 Campo Cerrado. Arte y Poder en la Posguerra Española 1939-1953, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, 2016 A contratiempo. Medio siglo de artistas valencianas, 1929-1898, Institut Valencià d’Art Modern, 2018 80 años: Artistas en el exilio español en México, Museo Kaluz, Ciudad de México, 2019 1939: Exilio republicano español, Arquerías de Nuevos Ministerios, Madrid, 2019 Dibujantas, pioneras de la ilustración, Museo ABC, Madrid, 2019 Manuela Ballester. Pintar frente a todo, Centre Cultural La Nau, Universitat de València, València, 2024 |
|
Agramunt Lacruz, Francisco. Un arte valenciano en América. Exiliados y emigrados. Valencia, Generalitat Valenciana, 1992. — Diccionario de artistas valencianos del siglo XX. Valencia, Albatros, 1999. Balanzá, Adela, “Evocación a Manolita Ballester”, Tendencias en las Artes y el diseño, Valencia, Propuesta editorial, 1995, nº 13, pp. 12-14. Bellón, Fernando “Manuela Ballester, hija, hermana y esposa de artista”, Laberintos. Revista de estudios sobre los exilios culturales españoles, núms. 10-11, 2010, pp. 148-164. Coll, Jaume; Cuesta Davignon, Liliane Inés (com.). Manuela Ballester en el exilio. El traje popular mexicano, Valencia, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2015. Escrivá Moscardó, Cristina. “Recordando a Manuela Ballester”, Laberintos. Revista de estudios sobre los exilios culturales españoles, nº 11, 2008-2009, pp. 165-177. Gaitán Salinas, Carmen. Las artistas del exilio republicano español. El refugio latinoamericano. Madrid, Cátedra, 2019. Gaitán Salinas, Carmen (com.). Manuela Ballester. Pintar frente a todo. València, Universitat de València, 2024. García, Manuel (ed.), Homenaje a Manuela Ballestser. Valènca, Institut Valencià de la dona; Generalitat Valenciana; Consellería de Cultura, 1995. — Memorias de posguerra. Diálogos con la cultura del exilio (1939-1975). Valencia: Publicacions de la Universitat de València, 2014. Guasch Marí, Yolanda. Mujeres artistas en México. Las generaciones del exilio español. Madrid, Trea, 2021.
|
Martínez Sancho, Cristina. “Compromiso político y social de Manuela Ballester. Vida y obra hasta el exilio”, ASRI. Arte y Sociedad. Revista de Investigación, nº 10, 2016. — “Artistas mujeres a contracorriente. Los casos de Manuela Ballester, Elisa Piqueras y Amparo Segarra”, en Tejeda, Isabel y Folch, María Jesús. A contratiempo. Medio siglo de artistas valencianas (1929-1980). Valencia, IVAM, 2018, pp. 67-80. Lomba Serrano, Concha, Bajo el Eclipse. Pintoras en España, 1880-1939, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, colección Biblioteca de Historia del Arte, 2019. Martínez Sancho, Cristina. “Compromiso político y social de Manuela Ballester. Vida y obra hasta el exilio”, ASRI. Arte y Sociedad. Revista de Investigación, nº 10, 2016. — “Artistas mujeres a contracorriente. Los casos de Manuela Ballester, Elisa Piqueras y Amparo Segarra”, en Tejeda, Isabel y Folch, María Jesús. A contratiempo. Medio siglo de artistas valencianas (1929-1980). Valencia, IVAM, 2018, pp. 67-80. Rius Vernet, Núria (com.), Artistas compromeses amb la República, 1931-1939, Consorci del Patrimoni de Sitges, 2022. Rodrigo, Antonia, “Artistas exiliadas en México: Manuela Ballester, Elvira Gascón y María Teresa Toral”, en M.ª J. González y R. Rius (eds.), Remedios varo. Caminos del conocimiento, la creación y el exilio, Madrid, Eutelequia, 2013, pp. 181-201. Solbes Borja, Clara. “Las artistas como comunidad emocional: género y emociones en los diarios de Delhy Tejero y Manuela Ballester”, Arte, individuo y sociedad, vol. 36, nº 1, 2024, pp. 63-73. |
|
Ballester, Manuela. Mis días en México. Diarios (1939-1953) (edición crítica, introducción y notas de Carmen Gaitán Salinas)m Sevilla, Renacimiento, 2021. |
La página solicitada no pudo encontrarse. Trate de perfeccionar su búsqueda o utilice la navegación para localizar la entrada.
Madrid, doc. 1901
María de la Gloria Ballester fue una pintora natural de Madrid, donde residía (calle Mendizábal, 34) cuando presentó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1901 una pintura titulada Estudio de uvas mallorquinas (40 x 48 cm).
MAE, Mariángeles Pérez-Martín, marzo 2021
Estudio de uvas mallorquinas. 1901. Pintura (40 x 48 cm). Paradero desconocido.
Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid, 1901.
|
|
Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1901, p. 18.
La página solicitada no pudo encontrarse. Trate de perfeccionar su búsqueda o utilice la navegación para localizar la entrada.