Amilivia y Zuvillaga, Luisa Raquel de

Amilivia y Zuvillaga, Luisa Raquel de

Bilbao, doc. 1929 – doc. 1936 Madrid

 

Artista multidisciplinar, participó con un aguafuerte en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1936. 

Amilivia y Zuvillaga, Luisa Raquel de

 

Luisa Raquel de Amilivia y Zuvillaga fue una artista y grabadora natural de Bilbao. Residía en Madrid (calle Velázquez, 80) cuando presentó un grabado al aguafuerte titulado Le Pont de la Clef (Brujas), en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1936. A la Exposición Nacional de 1932 concurrió con una Alfombra para estudio de pintor (punto de lana) en la sección de arte decorativo que el crítico de la revista Blanco y Negro destacaba por ser “un tapiz anudado a mano… acertadísimo”. 

Luisa Amilivia era discípula del pintor, escultor y grabador gallego Julio Prieto Nespeira (1896-1991). En 1928 Prieto fundó la agrupación de grabadores “Los veinticuatro”, que tres años después se convirtió en Agrupación Española de Artistas Grabadores. Fruto de esa iniciativa se creó durante la Segunda República la Escuela Libre de Grabado y Estampación, coincidiendo con el periodo en el que Luisa Amilivia fue discípula suya.

La artista era natural de Bilbao, allí se casó en septiembre de 1927 con Leoncio García de Rivacaba en la basílica de Nuestra Señora de Begoña. Probablemente se instalaron en Madrid tras la boda, pues en 1928 figura ya como vecina de la calle Velázquez, 78, de Madrid, entre las socias de la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara, “cuyo objetivo era el conocimiento de las cordilleras españolas, especialmente el Sistema Central, y el fomento y desarrollo de la afición a la montaña”. 

MAE, Mariángeles Pérez-Martín, marzo 2021

Alfombra para estudio de pintor. 1932. Arte decorativo, punto de lana. Paradero desconocido.

Le Pont de la Clef (Brujas). 1936. Grabado al aguafuerte. Paradero desconocido.

Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid, 1932.

Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid, 1936.

OTERO PEDRAYO, Ramón, Prieto Nespereira, Madrid, Editora Nacional, 1970. 

ANÓNIMO, “Noticias de sociedad”, La Nación, Madrid, 3 de septiembre de 1927, p. 6.

ANÓNIMO, “Rumbos, Exposiciones y Artistas. Adiós a la Exposición Nacional de Bellas Artes”, Blanco y negro, 12 de junio de 1932, p. 44.

Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1932, p. 48.

Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1936, p. 36.

Revista Peñalara, enero 1929, p. 29.

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Andreu Miralles, Madronita

Andreu Miralles, Madronita

Andreu Miralles, Madronita

Barcelona, 1893 – 1982

Madronita Andreu es una fotógrafa y cineasta amateur catalana que durante casi sesenta años se dedicó a grabar, componer y capturar momentos para configurar un singular álbum familiar y autobiográfico, creando un particular testimonio visual que recorre gran parte del siglo XX y constituye un conjunto fílmico y fotográfico excepcional.

Fotograma de la película Un instante en la vida ajena (2003, José Luis López Linares).

Andreu Miralles, Madronita

Madronita Andreu Miralles nació en Barcelona el 14 de noviembre de 1893 en el seno de una familia de la alta burguesía catalana. Era hija del célebre doctor Salvador Andreu, conocido internacionalmente por las pastillas para la tos que comercializó, y de Carmen Miralles, hermana del pintor Francisco Miralles.

Educada en un entorno culto y amante de las artes, desde muy joven sintió fascinación por la fotografía, y a los diecisiete años ya disponía de una habitación en casa de su padre para llevar a cabo las labores de revelado. Madronita Andreu compaginó durante toda su vida esta afición con la de rodar películas, que será su verdadera pasión, como evidencia el impresionante legado de esta autora autodidacta, compuesto por miles de fotografías y más de novecientas bobinas filmadas en 16mm (que en total suman más de ciento cincuenta horas). De esta manera, su obra, que desarrolló sin pretensiones artísticas más allá del entorno familiar y privado, pero velando concienzudamente por la conservación de sus películas, abarca desde 1910 hasta los años setenta, configurando un particular testimonio visual que recorre gran parte del siglo XX.

A comienzos de los años veinte su marido, el colombiano Mauricio Obregón, con quien tuvo tres hijos: Mauricio, Marta y Mariuca, le regaló su primera cámara cinematográfica. Desde entonces no dejó grabar, de componer y capturar momentos, creando un conjunto fílmico y fotográfico excepcional que evidencia una mirada cada vez más entrenada que destaca por el cuidado en el encuadre, la composición y los movimientos de cámara. Los protagonistas principales de su obra son sus familiares y su entorno más cercano, a los que organizaba y dirigía en las distintas sesiones que preparaba, jugando con todo tipo de accesorios, para que actuasen y posasen para ella. Además de este tipo de representaciones, Madronita Andreu actuó como reportera e inmortalizó todos los acontecimientos importantes de la vida de sus allegados, configurando un singular álbum familiar y autobiográfico.

La autora enviudó muy pronto, pero, después de unos años recluida en los que apenas utilizó la cámara, conoció a Max Klein, norteamericano de origen judío, con quien se casó y tuvo a su cuarta hija, Flora, que nació en 1935. Durante la guerra civil la familia residió en Suiza y al comenzar la primera guerra mundial se trasladaron a Nueva York, donde vivieron varios años hasta que, a finales de los cuarenta, regresaron a Barcelona, aunque sus hijos estudiaron en Inglaterra y en América. Madronita Andreu era una mujer aventurera y cosmopolita, que nunca dejó de viajar, descubrir nuevos lugares y filmar sus experiencias por todo el mundo. Entre su producción encontramos imágenes tomadas hasta mediados de los años sesenta en numerosas localidades españolas, pero también en otros países como Francia, Italia, Suiza, Tailandia, Japón, Nigeria, Canadá, Estados Unidos, Kenia, India, Uganda, Jamaica, etc.

Con todo ello, la autora confeccionó su obra, un vasto conjunto de valiosas filmaciones que en el año 2003 José Luis López Linares revisó y seleccionó para componer la película Un instante en la vida ajena, que constituye una auténtica (auto)biografía en imágenes de Madronita Andreu, que falleció el 7 de julio de 1982.

MAE, Blanca Torralba Gállego, julio 2021.

 

 

 

2005-2006. Fotògrafes pioneres a Catalunya. Barcelona, Palau Robert.

 

COLITA y NASH, M., Fotògrafes pioneres a Catalunya [Catálogo de exposición], Barcelona, Institut Català de la Dona, 2005.

SÁNCHEZ VIGIL, J. M., Del daguerrotipo a la Instamatic. Autores, tendencias, instituciones, Gijón, Ediciones Trea, 2007.

GÓMEZ CASTELLÓ, S., Madronita Andreu (1893-1982). Un modelo de artista involuntaria. Tesis de máster, Universitat Politècnica de València, Facultad de Bellas Artes de San Carlos, Valencia, 2007.

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Anglada, Lola

Anglada, Lola

Anglada, Lola (Dolors Anglada i Sarriera)

 

Barcelona, 1892 – Tiana, Barcelona, 1984

Ilustradora, escritora, pintora y polifacética creadora, Lola Anglada debe ser considerada la pionera de la ilustración de autoría femenina en España. Especialmente relevantes son sus trabajos vinculados con el ámbito infantil. Mujer de fuerte personalidad y pensamiento catalanista, optó vivir para el arte de forma autónoma, al margen de imposiciones sociales.

Anglada, Lola

 

Lola Anglada nació en Barcelona, perteneciente a una familia acomodada, y recibió una educación tradicional y femenina. Su salud enfermiza le mantuvo largas temporadas en la casa de veraneo familiar, en Tiana, en la región del Maresme, donde se embriagó de la belleza natural del paisaje mediterráneo. Con tan solo tres años se dedicaba a dibujar todo a su alrededor, una afición que en su entorno familiar era considerada simplemente eso: un pasatiempo o habilidad favorecedor en una mujer de buena sociedad.

Pero la aptitud de Lola y su obstinación por adquirir conocimientos artísticos hicieron que le permitieran matricularse en la Escuela de la Lonja. Ingresó después en la Escuela de Arte de Francesc Galí, aunque este renunció a enseñarle por no querer privar a la joven de su espontaneidad, y Lola Anglada pasó a formarse en el taller de Antonio Utrillo primero, y en el de Joan Llaverias después.

Sería precisamente Llaverias quien intermediara para que Lola publicara sus primera ilustraciones en prensa en 1910, en la revista Cu-Cut!. Desde entonces sus trabajos, a menudo vinculados con el mundo de la infancia ‒no en vano ella misma afirmaba que su infancia inspiraba su obra‒, fueron apareciendo en diversas cabeceras: La Dona Catalana, Feminal, D’Ací i D’Allà, En Patufet… hasta ser ella misma la propietaria y creadora de una revista destinada al público femenino: La Nuri, proyecto que emprendió en 1925 y que alumbró diecisiete números.

Para entonces Lola Anglada ya se había ganado su reputación como ilustradora de cuentos infantiles. Sus primeros trabajos aparecieron en la editorial Muntañola, y realizó algunas adaptaciones de cuentos populares entre 1917 y 1919. Ya en la década de los años 20 ilustró algunos clásicos como Alicia en el país de las maravillas (1927), del que se han lanzado numerosas reediciones. De esos años datan sus primeros cuentos de producción propia en los que ella firma letra e imagen, tal es el caso de En Peret o Margarida, entre otros, ambos de 1929.

Su inquietud y su interés hacia el ámbito del libro y la creación le llevaron a París en 1921 donde, acompañada al principio por su madre, logró permanecer una temporada, motivada por alimentar su inteligencia artística y decidida a presentar sus dibujos en editoriales parisinas. En París, además de lograr su propósito de trabajar para algunas editoriales, Lola entró en contacto con artistas como José Clarà y Julio González. Frecuentaba además la compañía de un grupo de creadores que se mantuvieron aferrados a la figuración y que incluso rechazaban el movimiento moderno. En el terreno plástico, la propia Lola Anglada era partidaria de una estética tradicional fuertemente emparentada con los postulados del Noucentisme catalán, no solo en su aspecto formal sino también en lo conceptual. De hecho, en su estancia parisina coincidió con Francesc Macià y puede decirse que su catalanismo se activó (Moreno y Lara, 2004, 159).

La militancia catalanista de Lola le llevó a ingresar en 1932 en la directiva de Unió Catalanista como secretaria de Acción Cultural y Social. Durante los años de la II República el movimiento nacionalista catalán vivió momentos de fervor, la propia Lola describe en sus memorias el ambiente alegre y optimista que se vivía en Cataluña después de haberse proclamado la República (Anglada, 2015, 243). En esos años, sus creaciones ilustraron la publicación independentista Nosaltres Sols!

Durante la guerra, Lola Anglada continuó su trabajo colaborando en prensa. Sus dibujos aparecieron en dos semanarios infantiles, Mirbal y Estel. Célebre es su libro El mes petit de tots, publicación en tres idiomas que editó el Comissariat de Propaganda de la Generalitat, dirigido por Jaume Miravitlles, con el objetivo de ganarse las simpatías internacionales para la República. La artista recreó con su inconfundible estilo amable al pequeño miliciano ideado por el escultor Miquel Paredes, y lo convirtió en un héroe que encarnaba el ideal de libertad y propugnaba la paz.

Los años que siguieron a la contienda fueron un periodo difícil para Anglada. Por su vinculación con la República y el catalanismo fue tachada de “rojo-separatista” y tuvo grandes dificultades para trabajar. Debió mantenerse recluida en Barcelona hasta que se retiró definitivamente a la casa familiar de Tiana, donde vivió una suerte de exilio interior, en compañía de sus hermanas. Ella proyecta en sus memorias un amargo sentimiento de cautividad que paliaba a través de la creación: pinturas al óleo y al temple, dibujos, cerámicas…

Por fin a mediados de los años 40 colabora con Francesc Curet ilustrando varios de sus libros, todos ambientados en el pasado. Lola Anglada se refugia en la idea de tiempos pretéritos y más amables, al tiempo que sufre y lamenta la represión de su amada Cataluña. En los años que siguieron, siempre desde su aislamiento en Tiana, organizaba tertulias en su casa y retomó la creación de sus propios cuentos, Martinet apareció en 1962.

En los últimos años de su vida, que decidió vivir en soltería, siguió trabajando, dibujando, escribiendo sus memorias y viviendo de la manera en que ella misma quiso, como una mujer autónoma, entregada a su arte. Afortunadamente, a Lola Anglada ya le ha llegado su merecido reconocimiento como la gran ilustradora que fue, aunque todavía hoy su trabajo como pintora es poco conocido.

 

MAE, Inés Escudero, abril 2021.

Lola Anglada Sarriera, Barcelona, Faianç Català. 1916.

Lola Anglada, Barcelona, Salón de La Publicitat. 1917.

Lola Anglada-Sarriera, Barcelona, Galeries Dalmau. 1925.

Lola Anglada i Sarriera, Barcelona, Galeries Maragall. 1930.

Trenta dibuixos de Lola Anglada i Sarriera, Barcelona, Sala Renart. 1936.

La Barcelona dels nostres avis, Barcelona. 1948.

Lola Anglada, Barcelona, Sala Rovira. 1964.

Lola Anglada, Barcelona, Sala de El Tinell. 1973.

Exposición de dibujos de guerra de Lola Anglada, Barcelona, Sala d’Art Provincial Santiago Rusiñol. 1977.

Exposició homenatge de Catalunya a Lola Anglada, exposición itinerante por varias sedes de Cataluña. 1978-1980.

La Guerra Civil vista por Lola Anglada, Barcelona, Ateneu Barcelonès. 1986.

Lola Anglada i l’ideal del llibre, Barcelona, Diputació de Barcelona. 2005.

Presentes. Autoras de Tebeo de ayer y hoy, Roma, Academia de España. 2016-2017.

Tiana (mencionado memorias p. 20), 2010.

 

 

 

ANGLADA, L., Memòries 1892-1984, edición de Rius Vernet, N. y Sanz Coll, T., Barcelona, Diputació de Barcelona, 2015.

CADENA, J. M., La Guerra Civil vista per Lola Anglada, Barcelona, Diputació de Barcelona, 1986.

CASTILLO, M., Lola Anglada o la creació del paradis propi, Barcelona, Meteora, 2000.

LOMBA SERRANO, Concha, Bajo el Eclipse. Pintoras en España, 1880-1939, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, colección Biblioteca de Historia del Arte, 2019.

MORENO SANTABÁRBARA, F. y LARA GARCÍA, A., Veinte ilustradores españoles (1898-1936), Madrid, MCU, 2004.

 

 

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Angulo, Virginia de

Angulo, Virginia de

Tarragona, –

Angulo, Virginia de

 

Natural de Tarragona, discípula de D. Manuel Martínez. 

Remitió la obra Gatos a la Exposición General de Bellas Artes de 1899 desde el alojamiento en que se hospedaba en el número 170 de la calle Alcalá.

Gatos

h. 1899

32 x 25 cm

Pintura, dibujo, litografía, grabado

Catálogo de la Exposición General de Bellas Artes de 1899

 

1899. Exposición General de Bellas Artes, Madrid.

DIEGO, E. de, La Mujer y la Pintura en la España del Siglo XIX español. Cuatrocientas olvidadas y algunas más), Madrid, Cátedra, 1987.

Catálogo de la Exposición General de Bellas Artes 1899 (Edición oficial), Madrid, 1899, p. 15.

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Antón García, Carmen

Antón García, Carmen

 

Madrid, doc. 1912-1998

 

Pintora, participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1912, era discípula de Adela Ginés Ortiz. 

Antón García, Carmen

 

Carmen Antón García era natural de Madrid, donde residía (calle Génova, 5, entresuelo) cuando participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1912 con una pintura de un Bodegón (85 x 55 cm). Era discípula de la escultora y pintora Adela Ginés y Ortiz.

No tenemos más noticias de su labor como pintora, probablemente fue parte de la formación habitual de una joven de clase alta, pues también tenía conocimientos musicales, tal como atestigua un artículo publicado en la Revista musical en 1914 donde figura entre las alumnas de cuarto año con calificación de sobresaliente en la asignatura de Canto del Conservatorio Nacional de Música y Declamación. Carmen casó con Emeterio Díez Díez, fallecido en 1993.

Por otro lado, Carmen Antón García estuvo vinculada con la Fundación Universitaria Española fundada el 14 de octubre de 1938 por la dotación testamentaria de Jesusa Lara y Prieto, prima de su madre, Carmen García Lara. Constituida el 24 de marzo de 1949 como Fundación (F.U.E.) particular benéfico-docente, en el curso 1952/53 inició sus actividades, inaugurándose la Residencia de Estudiantes y concediéndose las primeras becas de estudios de Filosofía y Letras y Derecho. En el Patronato inicial designado por la testadora estaban Tomás García Lara y Luis Antón García (tío y hermano de Carmen respectivamente). Este último fue albacea y sería Director y Administrador, y se encargaría de designar al profesorado. La pintora figura entre el personal de la fundación: “Sra. Carmen García Lara y Srta. Carmen Antón García: serían las encargadas del cuidado de los ornamentos y ropas de la capilla de la Institución”. Carmen García Lara actuaría como albacea y se le otorgaba una renta vitalicia de 50.000 pesetas que debía cubrir frente el Patronato. El 24 de junio de 1960 se constituyó definitivamente el Patronato de la Fundación y se aprobaron los Estatutos en 1963, entre los miembros estaba Carmen Antón García.

MAE, Mariángeles Pérez-Martín, marzo 2021 

Bodegón. 1912. Pintura (85 x 55 cm). Paradero desconocido.

Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid, 1912.

SANZ LOBO, Alberto, “Fundación Universitaria Española. Del nacimiento y su evolución jurídica (1938-1960)”, Revista Aequitas, 16, 2020, pp. 217-284.

Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1912, p. 8.

GIBERT, V. M. de, “La Música en España: Madrid. Conservatorio Nacional de Música y Declamación”, Revista Musical, julio de 1914, pp. 12-16.

La Nueva España, 22 de octubre de 1974, p. 9.

La Nueva España, 28 de septiembre de 1994, p. 72.

La Nueva España, 25 de enero de 1998, p. 81.

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