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Poco se sabe de la trayectoria artística y biográfica de la pintora Victoria Malinowska, de quien desconocemos, incluso, sus fechas de nacimiento y muerte así como los lugares en los que acaecieron. La prensa de la época le otorga en ocasiones origen ruso pero generalmente se indica su procedencia polaca.
Malinowska se refugia en España, tal y como hacen otros artistas extranjeros, con el estallido de la guerra en 1916: “La I Guerra Mundial trajo a España, que era neutral en el conflicto, a varios escritores y artistas polacos que vivían en Francia. Allí se vieron sorprendidos por el estallido de la Gran Guerra y fueron considerados personas non gratas debido a que casi todos procedían de la Galitzia polaca, es decir, poseían pasaporte austríaco: es el caso de Józef y Wanda Pankiewicz, Wlaclaw Zawadowski, Victoria de Malinowska –la amiga de Zubiaurre–,Tadeusz Peiper, Wladyslaw Jahl, Marian Paszkiewicz y otros”.
Al poco tiempo de su llegada a España ya se encuentra relacionada con los círculos artísticos del momentos –es retratada por Valentín Zubiarurre y por Ignacio Zuloaga–. Participa en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1917 y en junio del año siguiente muestra en el Salón del Círculo de Bellas Artes “una abundante colección de 107 cuadros con diferentes asuntos como paisajes de Madrid, Biarritz, Ondárroa, Pirineos…; floreros, caseríos, bodegones y retratos como los de Miss Mott, Pilar Zubiaurre, Retrato del guitarrista, Retrato de señorita, Gitana vieja, etc; tras esta muestra volverá a exhibir sus cuadros de nuevo en el Círculo de Bellas Artes durante el mes de noviembre de ese mismo año”.
La prensa se hace eco de la muestra en el Círculo de Bellas Artes con opiniones variadas. Juan de la Encina califica la exposición como “una serie de obras de orientación moderna, vivaces de color, muchas de ellas impregnadas de agradable ingenuidad”. Por su parte Rafael Domenech escribe “A simple vista, las obras expuestas parecen ser de un principiante en el arte de la pintura; a las muchas inexperiencias y faltas de visión, únese un carácter infantil. Y precisamente ese carácter es el que nos pone en guardia, haciéndonos creer que no es espontáneo, y sí con la premeditación de toda tendencia artística aceptada y puesta en práctica”. Semanas después Blanco y Negro le dedica una página completa en la que aparecen reproducidos los cuadros Retrato del guitarrista Segovia, Retrato de señorita y Gitana vieja y escriben “La exposición ha sido muy visitada, y, lo que es más satisfactorio para la pintora, ha tenido un feliz éxito de venta, pues son muchos los cuadros que ostentaron el cartelito de «Adquirido»”.
En 1918 Malinowska expone también en San Sebastián y algunas de sus obras quedan guardadas en el Museo de San Telmo. Una de ellas es la titulada Pequeñas pescadoras de Ondarroa, un lienzo de marcado cromatismo cercano al expresionismo que caracteriza la plástica previa a la contienda europea. Ya en 1919, en enero, muestra su obra en la Asociación de Artistas Vascos de Bilbao y en abril en el Salón Iturrioz de Madrid.
En los años veinte Malinowska continúa exponiendo. En mayo de 1920 presenta en el Ministerio de Estado una serie de obras “de una intensa vibración de color todas ellas e impregnadas de una ingenuidad atrayente y sugestiva. Más de un centenar de cuadros presenta en esta Exposición Victoria Malinowska entre retratos y paisajes de diferentes regiones de España, en cuyas obras se manifiesta la depurada y personal visión de la artista”. Le siguen otras muestras como la realizada en el hotel Ritz en 1922.
En 1925 rastreamos la última exposición de la que tenemos noticia. A finales de año inaugura una amplia muestra –unas ochenta obras entre pasteles y óleos– en el Museo de Arte Moderno de Madrid: «Se exhiben en esta Exposición muchos cuadros de paisaje y numerosos retratos. En éstos, la inspirada autora se acusa como artista de muy fina sensibilidad y de agilísima mano para ejecutar. Los rasgos y trazos son rápidos, sueltos, sobrios. El colorido es suave, entonado y suple en muchos casos el deliberado desdibujamiento”.
MAE, María García Soria, 2014
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Exposición Nacional de Bellas Artes, 1917. Salón del Círculo de Bellas artes, 1918. Museo de Arte Moderno, Madrid, 1925. |
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Hacia poéticas de género. Mujeres artistas en España, 1804-1939 [catálogo], Zaragoza / Valencia, 2022. LOMBA SERRANO, C. e ILLÁN MARTÍN, M. (com.), Pintoras en España, 1859-1926. De María Luisa de la Riva a Maruja Mallo [Catálogo], Zaragoza, Vicerrectorado de Cultura y Política Social de la Universidad de Zaragoza, Diputación Provincial de Zaragoza, 2014. LOMBA SERRANO, Concha, Bajo el Eclipse. Pintoras en España, 1880-1939, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, colección Biblioteca de Historia del Arte, 2019. QUINTANA, E. y PALCA, E., «Jahl y Paszkiewicz en Vltra (1921-1922). Dos polacos en el nacimiento de la Vanguardia española», RILCE. Revista de Filología Hispánica, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra, 1995, pp. 120-138. |
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| «Arte y artistas», ABC, Madrid, 05-05-1920, p. 14.
«Arte y artistas», ABC, Madrid, 21-12-1925, p. 17. DE LA ENCINA, J., «Exposición de Victoria Malinowska», España, Madrid, 27-06-1918, nº 168, p. 11. DOMENECH, R., «Exposiciones de arte», ABC, Madrid, 27-06-1918, p. 6. «Una notable pintora», Blanco y Negro, Madrid, 14-07-1918, p. 7. |
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Viveiro, 1902 – Madrid, 1995
Maruja Mallo fue una creadora que se expresó con gran libertad y consiguió una enorme popularidad por su producción artística, convirtiéndose en la pintora más moderna de la época. Practicó los realismos de nuevo cuño, se vinculó al surrealismo próximo a la estética vallecana y terminó creando obras caracterizadas por una figuración monumental.
Maruja Mallo nace en Viveiro el 5 de enero de 1902 como Ana María Gómez González. Hija de Justo Gómez Mallo y María del Pilar González y hermana mayor del escultor Cristino Mallo. Ambos tomarán el segundo apellido de su padre como nombre artístico.
Su formación plástica comienza en Avilés, donde se traslada la familia. Copia ilustraciones de revistas de la época, realiza paisajes y retrata a familiares y amigos. Presenta su obra más temprana en su primera exposición individual en 1922 en el Ayuntamiento de Avilés.
Este mismo año la familia se instala en Madrid y Maruja se matricula en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, donde estudia hasta 1926. Traba amistad con artistas como Dalí, Lorca, María Zambrano o Concha Méndez, por entonces pareja de Buñuel y compañera de correrías de Maruja. También conoce a Alberti, con quien mantiene una difícil aunque fructífera relación.
En 1926 su padre es destinado a Tenerife, isla que Maruja visita en varias ocasiones y que se refleja en obras como La isleña o Mujer de la cabra. Recibe una beca de estudios de la Diputación Provincial de Lugo, que se amplía por dos años –una de las obras que envía como justificación de la pensión es Española con abanico–. A finales de año su madre fallece.
En agosto de 1927 presenta, en la Feria de muestras de Gijón, un avance de su producción con sus series de “Verbenas” y “Estampas”. Aunque no es hasta mayo de 1928 cuando se produce la puesta de largo de Maruja Mallo con su primera muestra madrileña, gracias al apoyo de Ortega y Gasset, en los Salones de Revista de Occidente“…presento diez cuadros y treinta estampas. Lo que más me sorprende en estos momentos está presente en mi producción: era la calle. Lo que más me atraía era lo popular. La multitud de seres y cosas”.
Al poco tiempo Maruja sufre un accidente de coche, en el que conducía Mauricio Roësset –hermano de Marisa Roësset, pintora presente en la exposición– y que se suicida a causa del mismo. Maruja, convaleciente y de nuevo con Alberti –reconciliados por un tiempo–, explora nuevas vías que desembocan en su celebrada serie “Cloacas y campanarios”, relacionada con la experiencia de la Escuela de Vallecas y sus paseos por el sur de Madrid con Alberto y Benjamín Palencia. Alberti escribe “Tú, / tú que bajas a las cloacas donde las flores más flores son ya unos tristes salivazos sin sueños / y mueres por las alcantarillas que desembocan a las verbenas desiertas / para resucitar al filo de una piedra mordida por un hongo estancado / dime por qué las lluvias pudren las horas y las maderas”.
Interesada también por la decoración teatral y los figurines, marcha a París en 1931 becada por la Junta de Ampliación de Estudios. En 1932 expone en la Galería Pierre de París sus series de “Estampas” y “Cloacas y campanarios”. Entre otros artistas, Breton visita la muestra y adquiere El espantapájaros, obra que a partir de este momento relacionará la obra de Mallo con la de los surrealistas, junto a los cuales expone en varias ocasiones. Su experiencia parisina acaba este año. Regresa a España y a los pocos meses su padre fallece.
Su obra comienza a evolucionar hacia nuevos postulados, interesada en la proporción matemática y la geometría. En octubre de 1933 participa en la Primera exposición del Grupo de Arte Constructivo, organizada por Torres García. Comprometida con la República se presenta a las oposiciones a cátedras de dibujo libre y es destinada al instituto de Arévalo en 1934. Durante estos años a su interés por la pintura se une su producción cerámica –hoy desaparecida– y su colaboración en publicaciones como Revista de Occidente, Cadera de Insomnio, de Tomás Seral y Casas (1935) o en Almanaque literario.
En 1936 participa en varias exposiciones nacionales e internacionales como la Exposición logicofobista en Barcelona, L’Art espagnol contemporain en París –el estado francés adquiere una de sus verbenas– , en la Mostra espagnola en Venecia o su muestra individual en las salas del ADLAN, donde presenta sus series de “Arquitecturas vegetales”, “Arquitecturas minerales”, Arquitecturas rurales” y “Arquitecturas campesinas” y el cuadro Sorpresa del trigo, que anuncia su producción posterior. En verano Maruja se encuentra en Galicia y tras el estallido de la guerra sale del país hacia Portugal.
En 1937 llega a Buenos Aires y se inicia su exilio, que se dilatará hasta la década de los sesenta. Continúa con su producción y trabaja en su nueva serie la “Religión del trabajo” compuesta por siete grandes lienzos dedicados al mar y la tierra.
Durante la década de los cuarenta Maruja viaja por Sudamérica, descubre las playas chilenas e inicia sus series de “Retratos bidimensionales”, “Naturalezas vivas” y “Máscaras”. A finales de la década expone en Nueva York, en la Galería Carroll Carstairs. La introspección define su actividad durante los años cincuenta, en los que apenas expone.
Finalmente en 1960 Maruja Mallo regresa a España. Aunque recibe un frío recibimiento, poco a poco se reencuentra con el ambiente cultural. Participa en la muestra Orígenes de la vanguardia española en la Galería Multitud. Maruja se ha convertido en un icono y su obra previa al exilio ensombrece su producción actual, aunque participa de forma activa en la vida cultural y artística del país.
Durante los últimos años de su vida recibe el reconocimiento institucional, y en 1993 se realiza su primera muestra retrospectiva en el Centro Galego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela.
El 6 de febrero de 1995 Maruja Mallo fallece a los noventa y tres años tras una larga enfermedad.
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1922. Ayuntamiento de Avilés. 1927. Feria de muestras de Gijón. 1928. Salones de la Revista de Occidente, Madrid. 1932. Galería Pierre, París. 1933. Primera Exposición del Grupo de Arte Constructivo, Madrid. 1936. Exposición logicofobista, Barcelona. |
L’Art espagnol contemporain, París. Mostra espagnola, Venecia. Salas del ADLAN. 1948. Galería Carroll Carstairs, Nueva York. 1974. «Orígenes de la vanguardia española», Galería Multitud, Madrid. 1993. Centro Galego de Arte Contemporánea, Santiago de Compostela. |
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CARBALLO-CALERO RAMOS, M. V. y VILAS MEIS, D., Maruja Mallo: Ana María Gómez González Mallo (Viveiro, Lugo 1902-Madrid 1995), Lugo, Diputación de Lugo, 2017. Hacia poéticas de género. Mujeres artistas en España, 1804-1939 [catálogo], Zaragoza / Valencia, 2022. LOMBA SERRANO, C. e ILLÁN MARTÍN, M. (com.), Pintoras en España, 1859-1926. De María Luisa de la Riva a Maruja Mallo [Catálogo], Zaragoza, Vicerrectorado de Cultura y Política Social de la Universidad de Zaragoza, Diputación Provincial de Zaragoza, 2014. LOMBA SERRANO, Concha, Bajo el Eclipse. Pintoras en España, 1880-1939, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, colección Biblioteca de Historia del Arte, 2019. |
MANGINI, S., Maruja Mallo y la vanguardia española, Barcelona, Circe, 2012. Maruja Mallo [Catálogo], Madrid, Galería Guillermo de Osma, 1992. Maruja Mallo [Catálogo], vol. 2, Madrid, Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, 2009. Maruja Mallo. Catálogo razonado de óleos, Madrid, Fundación Azcona, 2021. Maruja Mallo: orden y creación. Óleos, dibujos, bocetos y su archivo [catálogo], Madrid, Guillermo de Osma Galería, 2017. |
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ALBERTI, R. «Ascensión de Maruja Mallo al subsuelo», 1929. MALLO, M., “Lo popular en la plástica española a través de mi obra, 1928-1936”, conferencia dictada en Buenos Aires en 1937 y publicada por primera vez en Sur, Buenos Aires, 1938. |
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Regla Manjón Mergelina, condesa de Lebrija, desarrolló una breve trayectoria artística como pintora en la Sevilla de las décadas de 1870 y 1880. Posteriormente, sus intereses creativos derivaron hacia la poesía y, sobre todo, desarrolló una intensa actividad como coleccionista. En 1918 fue la primera mujer académica de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla.
El estudio, 1880. Casa Palacio Condesa de Lebrija, Sevilla.
Regla Manjón Mergelina nació en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), en el seno de una familia de la nobleza local y burguesía emprendedora vinculada a los negocios vinateros. Su madre, Leona Mergelina, ejercería una notoria influencia sobre su hija, a la que hubo de transmitirle su carácter ambicioso y emprendedor.
Joven inquieta y con intereses creativos muy diversos, desde su adolescencia desarrolló una prolífica labor poética que no abandonaría hasta la fecha de su fallecimiento. De forma paralela, en la década de 1870 inició su formación como pintora, siendo alumna de algunos de los principales artistas sevillanos del momento, como Joaquín Domínguez Bécquer -quien había sido profesor de dibujo y de pintura de las hijas e hijos de los duques de Montpensier durante su estancia en la capital andaluza-.
La desconocida producción pictórica realizada por Regla Manjón se conserva en la colección de la Casa Palacio Condesa de Lebrija, estando configurada por dibujos, acuarelas y óleos (dicha producción ha sido estudiada por Fernández-Illán, 2021, en prensa).
Son numerosas las acuarelas realizadas por Regla Manjón que están inspiradas en relatos literarios y, en particular, en narraciones que describen entornos exóticos, en el marco de la influencia del arte orientalista vigente en la escena nacional e internacional coetánea.
También llevó a cabo Regla Manjón pinturas que desarrollaban la temática del casacón, como Joven tocando la guitarra (1876) o La ninfa de la cacatúa (h. 1878), en las que describen personajes vestidos con la indumentaria dieciochesca característica de los casacones, en ambientes interiores saturados de elementos ornamentales, o en espacios ajardinados.
Especial importancia adquiere, dentro de la producción pictórica de Regla Manjón, la pintura El estudio (1880), en la que representa el propio estudio de la pintora, y en el que lleva a cabo un autorretrato, en el que se muestra pintando, delante del caballete, y con la paleta y los pinceles en sus manos. En la versión final de la pintura, la autora optó por dejar desdibujada su figura, rodeada de los objetos más apreciados de su colección artística.
La dedicación de Regla Manjón a la literatura y a la pintura influyó en que contrajera matrimonio cuando contaba 45 años de edad. Las nupcias con Federico Sánchez Bedoya se celebraron en 1895 y tan solo tres años más tarde, de forma intempestiva, Regla Manjón enviudó.
Desde 1900, Regla Manjón desarrolló una relevante trayectoria como coleccionista y mecenas en la Sevilla de las primeras décadas del siglo XX, promoviendo excavaciones arqueológicas en Itálica y fomentando las carreras creativas de artistas y escritores y escritoras, como Blanca de los Ríos. Asimismo, desarrolló una intensa labor filantrópica como presidenta de las principales instituciones benéficas hispalenses.
La condesa de Lebrija sería, además, la primera académica de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría, cuyo nombramiento se produjo el 6 de octubre de 1918, señalándose la excepcionalidad de dicho nombramiento en las actas de la sesión, en la que se indicaba: “teniendo en cuenta las circunstancias especialísimas que concurren en la Excelentísima Señora Doña Regla Manjón, Condesa de Lebrija y las grandes pruebas que tiene dadas de su amor a Sevilla, a sus Artes y Monumentos, proponerla para ocupar la vacante de Académico ocurrida por fallecimiento del Señor Don José Muñoz Estévez”. Dos años más tarde, el 19 de abril de 1920, fue nombrada académica correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.
En el año 1930 publicó su poemario Agua pasada, en el que recoge poemas escritos desde su juventud y hasta el periodo de su madurez.
Falleció Regla Manjón, condesa de Lebrija, en 1938, donando a la Universidad de Sevilla parte de su biblioteca, constituida por más de 4000 volúmenes, así como obras de su colección artística. En 1949 fue sepultada en el cenotafio instalado en la Iglesia de la Anunciación de la Universidad de Sevilla, en el Panteón de Sevillanos Ilustres.
MAE, Magdalena Illán Martín, julio 2021
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AA.VV., Museo-Palacio de la condesa de Lebrija. Sevilla: Ediciones EL Viso, pp. 63-117. ARMERO MANJÓN, Pedro (1947): Discursos leídos ante la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría por Pedro Armero Manjón Conde de Bustillo; y por el Marqués de San José de Serra en la recepción pública del primero el día 5 de junio de 1947. Sevilla: Imprenta de la Escuela Provincial de Artes Gráficas. FERNÁNDEZ MARTÍN, Mercedes e ILLÁN MARTÍN, Magdalena (2021), Regla Manjón Mergelina, la condesa de Lebrija. Arte, filantropía y poder en Sevilla (1851-1938) (en prensa). LLEÓ CAÑAL, V. (1995): La casa sevillana de los Condes de Lebrija y el coleccionismo romántico, Sevilla, Junta de Andalucía. MANJÓN MERGELINA, Regla (h. 1920): Palacio de Lebrija. Descripción por Dª. Regla Manjón Mergelina, Condesa de Lebrija, copia parcial realizada por GARCÍA MICHELI, Mª. Rosario, 1970, Sevilla. Imp. Gráf. Tirvia. MANJÓN MERGELINA, Regla (1930): Agua pasada, Talleres Voluntad, Madrid. BELTRÁN FORTES, José (2006): “La colección arqueológica de la Casa de Lebrija en Sevilla: La condesa Regla Manjón (1851-1938) e Itálica en los inicios del siglo XX”, Mus-A, pp. 106-110. DE LOS RÍOS, Rodrigo Amador (1913) “Notas acerca del Museo Italicense de la Excma. Señora doña Regla Manjón, viuda de Sánchez Bedoya”. Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos. Madrid. FERNÁNDEZ MARTÍN, María Mercedes (2009): “La boda de Alfonso XIII en un biombo del Museo-Palacio de la Condesa de Lebrija en Sevilla”, Archivo hispalense: Revista histórica, literaria y artística, T. 92, nº. 279-281. Sevilla, pp. 275-288. FERNÁNDEZ MARTÍN, María Mercedes (2009): “A propósito de unos muebles de “lacca povera” en una colección sevillana” Imagen y Apariencia. Murcia: Universidad de Murcia. |
GITANILLA DEL CARMELO, “Agua pasada”, Diario de Cádiz, 8-4-1938, p. 3.
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Madrid, doc. 1901
Josefa Mansberger fue una pintora natural de Madrid, donde residía (calle Puerta del Sol, 15) cuando presentó en la Exposición Nacional de Bellas Artes celebrada en Madrid en 1901 una pintura con un Estudio de flores (58 x 48 cm). Era discípula de Juan Cardona.
MAE, Mariángeles Pérez-Martín, marzo 2021.
Estudio de flores. 1901. Pintura (58 x 48 cm). Paradero desconocido.
Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid, 1901.
Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1901, p. 85.
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siglo XIX
Pintora nombrada en 1817 académica de Bellas Artes de San Fernando, Madrid.
Bernarda Manso Chaves fue nombrada académica de honor en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, el día 26 de enero de 1817, pocos días después, el 2 de febrero de 1817, la junta decidió nombrarla también académica de mérito, tras presentar un dibujo.
MAE, Mariángeles Pérez-Martín, 2023.
| PÉREZ MARTÍN, M., Ilustres e ilustradas. Académicas de Bellas Artes (ss. XVIII-XIX), Valencia, Tirant lo Blanch, 2020. |
| RABASF. Académicas de Bellas Artes, Legajo 1-40-4. |
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