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Cartagena, Murcia, ? – doc. 1904 Madrid
Octavia Bianqui fue una pintora natural de Cartagena, Murcia; residía en Madrid (calle Libertad, 35) cuando presentó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1904, celebrada en Madrid, cuatro pinturas tituladas Anochecer en la sierra (105 x 87 cm), En el cabezo rajado (105 x 87 cm), Mina abandonada (87 x 105 cm) y El malacate (87 x 105 cm). Era alumna de la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado.
MAE, Mariángeles Pérez-Martín, marzo 2021.
Anochecer en la sierra. 1904. Pintura (105 x 87 cm). Paradero desconocido.
En el cabezo rajado. 1904. Pintura (105 x 87 cm). Paradero desconocido.
Mina abandonada. 1904. Pintura (87 x 105 cm). Paradero desconocido.
El malacate. 1904. Pintura (87 x 105 cm). Paradero desconocido.
Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid, 1904.
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Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1904, p. 14.
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Benicarló, Castellón, doc. 1789
Pintora fue nombrada académica supernumeraria en agosto de 1789 en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia.
BARCELÓN ABELLÁN, Juan. Cartilla para aprender a dibuxar, sacada por las Obras de Joseph de Rivera, llamado (bulgarm.te) el Españoleto. Alacant, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2011.
En la junta ordinaria celebrada el 9 de agosto de 1789 se presentó un memorial de Casilda Bisbal acompañado del Libro de principios de José Ribera que ella había copiado. Los académicos decidían otorgarle el título de académica supernumeraria y esperaban que siguiera con su formación para en un futuro, tal como de su talento cabía esperar, agraciarla con mayores honores. Los datos conocidos sobre ella son sumamente escasos; era vecina de Benicarló (Castellón). En 1868, Ossorio afirmaba que «a principios de este siglo pintaba con crédito en Valencia, conservándose en poder de particulares diferentes trabajos suyos, que demuestran sus excelentes disposiciones para el cultivo del arte». La cartilla fue inventariada como «un Cuaderno de 24 ojas de cuartilla de papel imperial en que se halla dibuxada de Lápiz todo el Libro o Cartilla de principios de Rivera copiado por Casilda Bisbal», pero ya no se conserva y tampoco aparecen registradas otras obras.
El aprendizaje artístico tradicionalmente se ha iniciado con el uso de cartillas de dibujo. Los principiantes copiaban las composiciones de grandes maestros a través de estampas o dibujos, cuyos modelos eran ya concebidos con esa finalidad y utilizados como material didáctico en talleres, academias y escuelas de dibujo. Desde comienzos del siglo XVII, las cartillas de principios de dibujo se extendieron por toda Europa bajo la influencia francesa, aunque surgieron en Italia. Ribera fue el primer español que publicó estampas para este uso; su obra fue muy difundida en Francia, grabada al aguafuerte por Louis Ferdinand y publicada antes de 1650 por Nicolas Langlois, pues de ese año es la segunda edición de Pierre Mariette . En España, Jusepe Martínez y Palomino recomendaban para iniciarse en el dibujo copiar a los clásicos y, sobre todo, al insigne «Españoleto» José de Ribera. De los modelos pedagógicos que dibujó y grabó Ribera, en torno a 1622, se conocen varios estudios de ojos, orejas, narices y bocas, posiblemente diseñados como láminas sueltas. El Livro de principios para aprender a dibuxar sacado por las Obras de Joseph de Rivera, llamado (bulgarm.te) el Españoleto, grabado en Madrid por Juan Barcelón, discípulo de Juan Bernabé Palomino, fue publicado hacia 1774 con portada [fig. 14] en castellano y en francés. En la Calcografía Nacional se vendía por 12 reales en 1830. Ese año se vendieron diecinueve, en 1835 ya fueron setenta y seis ejemplares. Durante el siglo XVIII y parte del XIX, los planes de estudio de las academias de arte seguían los métodos habituales del taller, por lo que las cartillas continuaron siendo el material de estudio. La demanda no fue solo académica, sino que también se utilizaban en las escuelas de dibujo que algunos maestros tenían en sus casas y, asimismo, las usaban los aficionados en sus domicilios.
Casilda Bisbal copió una de esas cartillas utilizada en la primera fase de formación de los pintores. Por la fecha en que presentó su obra a la academia, 1789, es probable que el original que reprodujo fuera el citado Livro de principios… que grabó Juan Barcelón en torno a 1774. Aunque un principiante podía comprarla, no era algo habitual que cualquier aficionado poseyera una de ellas, por lo que, lo más probable es que la copiara en una escuela de dibujo particular o en el taller de un pintor. No sabemos dónde adquirió su formación, pero en la misma época en que fue nombrada académica, hubo otro artista con ese apellido que aparece en las actas de la academia. En la sesión del 3 de agosto de 1788 se detalla un acuerdo tomado en febrero ante el memorial presentado por el profesor de escultura Silvestre Bisbal, vecino de Castellón. El profesor acudió el día 17 de julio para ser examinado, tras ejecutar el borrador en la sede académica le dieron seis meses para poner en limpio el asunto que debía presentar a la Junta para su admisión. No parece que lo lograra, pues no consta como académico. Sobre Silvestre Bisbal, sabemos que pintó dos retratos de los reyes para los actos de proclamación al trono de Carlos IV, por los que el ayuntamiento de Castellón le abonó treinta libras el 5 de agosto de 1789. Asimismo, Silvestre y sus hermanos fueron premiados por la invención de una máquina en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia: «Manuel Bisbal i Mulet, revisor del Santo Oficio de la Inquisición, vecino de Benicarló y, Juan Bautista y Silvestre, hermanos los tres, y estos vecinos de Castellón de la Plana, profesores de las Bellas Artes de Escultura, Arquitectura y Pintura, exponen que han inventado una Máquina para Agramar cáñamo y lino, sencillísima, de muy poco coste y fácil manejo».
El documento presentado en 1786 aparecía ilustrado, como la mayoría de artilugios e inventos, con un grabado De la máquina para agramar el Cáñamo. Sus autores Manuel, Juan Bautista y Silvestre Bisbal, hermanos. Después enviaron varios memoriales a la Sociedad en referencia a su invento. En Junta ordinaria del 4 de octubre de 1786 se les otorga un premio de 3.000 reales de vellón. Silvestre subraya que es vecino de Castellón y profesor de las tres Nobles Artes; y el 30 de agosto de 1786 escribe otra desde Valencia. Manuel desde Valencia envía una al respecto el 29 de noviembre de 1785; y nuevamente, contesta un aviso de su primo Henrique López desde Benicarló, el 16 de febrero de 1786. El hermano mayor, Manuel Bisbal Mulet, había sido desde el 12 de noviembre de 1753 y durante cuatro años aprendiz de escultura, arquitectura y adorno en el taller de Ignacio Vergara. Los tres hermanos trabajaron juntos en Cabanes, nietos del dorador Bernardo Mulet, natural de San Mateo. El padre de los artistas, Manuel Bisbal, de Borriol, era médico en Cabanes, donde se casó en 1730 con Bernarda Mulet y allí nacieron sus hijos. De hecho, Manuel Bisbal Mulet, tras formarse en Valencia (1753-1757), residió en Cabanes desde 1758 hasta al menos 1772, fecha en que realizó el sagrario de la arciprestal de San Mateo. Establecido ya en su taller de Benicarló, en 1777 acudió a Castellón a la subasta para la construcción del retablo de la iglesia de Lledó, que firmó por 600 libras, aunque en 1788 tuvo que solicitar una prórroga y, finalmente, ceder la madera del retablo inacabado. Su hermano Silvestre nació en torno a 1740 en Cabanes y allí aparece como escultor y vecino en 1771. Junto a Manuel trabaja en el taller de Benicarló en 1778 para el retablo de la iglesia de Lledó. Silvestre construyó entre 1786 y 1788 varias custodias y andas para la parroquial de Castellón por las que percibió un total de 200 libras. Asimismo, el tercer hermano, Juan Bautista Bisbal Mulet habría nacido en Cabanes hacia 1745 y se debió formar en el mismo taller familiar. En 1771 consta como escultor en los libros parroquiales y, en torno a 1779, residía en Benicarló como su hermano Manuel.
No podemos afirmar que Casilda Bisbal fuera pariente de los tres hermanos artistas, pero lo cierto es que ella residía en Benicarló en 1789 y que presentó una cartilla de principios, tarea habitual en las escuelas de dibujo. Dos de los hermanos, Juan Bautista y Silvestre, eran profesores de bellas artes en Castellón; y el tercero, Manuel, artista y revisor del Santo Oficio de la Inquisición, residía en 1786 en Benicarló. Quizá Casilda era también hermana (hija o esposa) de los Bisbal, dada la proximidad cronológica en el mismo ámbito territorial y, probablemente, participara en el taller y se formara en la escuela familiar.
MAE, Mariángeles Pérez-Martín, diciembre 2022.
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ESPINÓS, Adela, Museo de Bellas Artes de Valencia. Catálogo de dibujos II (Siglo XVIII). 3 vols. València: Ministerio de Cultura, 1984, p. 318. IGUAL ÚBEDA, Antonio; Morote Chapa, Francisco. Diccionario de escultores valencianos del siglo XVIII. Castellón: Sociedad Castellonense de Cultura, 1933, p. 13. PÉREZ-MARTÍN, Mariángeles. “Copiar la cartilla. Casilda Bisbal, académica por la pintura”. En: CARVAJAL GONZÁLEZ, H. et al. (eds.). Perspectivas actuales, horizontes insólitos. Dinámicas y aportaciones teóricas en Historia del Arte. Logroño: Aguja de Palacio Ediciones, 2018c, p. 83-104. PÉREZ-MARTÍN, Mariángeles. Ilustres e ilustradas. Académicas de Bellas Artes ss. XVIII-XIX. València, Tirant lo Blanch, 2020. |
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ARASC. Inventario general de las pinturas, flores pintadas y dibujadas, modelos y vaciados. Dibujos de todas clases y diseños de arquitectura, 1797. ARASC. Ynventario de la Real Academia de San Carlos en el año 1788. Según el Estado en que se hallaron todos sus muebles y alajas, puesto en limpio i añadido en el año 1797. ARASC. Libro de Actas de la Real Academia de San Carlos 1787-1800. “Junta ordinaria 9 de agosto de 1789”; Libro de Individuos desde su creación 1768-1847, p. 197bª. Para ampliar ver: Pérez-Martín, Mariángeles, 2018c. ARASC. Libro de actas de la Academia de San Carlos 1787-1800. “Junta ordinaria 3 de agosto 1788”. ARSAPV. Varios memorials y cartas sobre la máquina de agramar…. Caja 15, Leg. II, Sig. 1, 1785. |
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Santander, 1881 – París, 1932
María Blanchard se crió en un ambiente burgués y culto que apoyó desde el comienzo su carrera artística. Sus primeras obras se caracterizan por el academicismo plástico, pero se aleja de él durante su primer viaje a París, que le acerca a postulados renovadores. Su obra se adhiere rápidamente a las corrientes cubistas pero siempre desde su personal visión, por la que nunca abandona la figuración ni la intensidad en su paleta cromática.
María Gutiérrez-Cueto Blanchard nace el 6 de marzo de 1881 en Santander. Hija de Eugenio Gutiérrez-Cueto, periodista y director del periódico El Atlántico, y Concepción Blanchard, de origen polaco y francés y cuyo apellido toma la pintora cuando se instala en París definitivamente.
Criada en un ambiente burgués y culto, su padre apoya la vocación de María, que desarrolla tempranamente una gran habilidad para el dibujo. Blanchard nace con una malformación en la columna que le marca durante toda su vida y que probablemente condiciona su plena dedicación a la pintura.
En 1903 marcha a Madrid –su familia se le une un año después a la muerte del padre– para iniciar su formación. Recibe clases en el estudio del pintor Emilio Sala, que le instruye en dibujo y color. De 1906 a 1908 se encuentra bajo la tutela de Fernando Álvarez de Sotomayor y seguidamente toma clases con Manuel Benedito. En este mismo año, 1908, participa en la Exposición Nacional de Bellas Artes con el cuadro Los primeros pasos, por el que obtiene tercera medalla. De esta etapa son obras como Gitana, firmada todavía como M. Gutierrez.
Blanchard solicita una beca a la Diputación y el Ayuntamiento de Santander, gracias a la cual en 1909 se traslada a París a continuar con su formación. Toma clases en la Academia Vitti de maestros como Hermen Anglada Camarasa o Kees van Dongen. En la capital francesa María se aleja del academicismo plástico adquirido durante sus primeros años de formación. Entabla amistad con la joven artista de origen ruso Angelina Beloff, con la que viaja por diferentes países, acompañadas por su también amigo Diego Rivera. En 1910 asiste al estudio de María Vassilief, quien le guía hacia fundamentos cercanos al fauvismo y al cubismo.
La beca de María se acaba y retorna a España, lugar en el que no siente la libertad y aceptación de París. En este tiempo Blanchard vuelve a exponer en la Nacional de Bellas Artes con la obra Ninfas encadenando a Sileno, por la que obtiene una segunda medalla.Solicita una nueva beca y en 1912 regresa a París por dos años.
De nuevo en la capital francesa, y compartiendo estudio con Rivera y Beloff, traba amistad con Juan Gris y Jacques Lipchitz, claves en su acercamiento posterior al cubismo. Durante esta etapa su obra se caracteriza por el uso expresivo del color y un acercamiento a los postulados fauvistas, tal y como puede advertirse en obras como Mujer con vestido rojo.
Con el estallido de la guerra europea María vuelve a España, primero a Mallorca y después a Madrid, donde frecuenta las tertulias del Café Pombo. En 1915 participa en la muestra Pintores íntegros, organizada por Ramón Gómez de la Serna, de polémico recibimiento por parte de público y crítica y en la que se dan cita artistas de tendencia renovadora.
Blanchard se dedica a la docencia durante unos meses en Salamanca,pero se convierte en una mala experiencia. La pintora decide trasladarse definitivamente a París en 1916, donde se encuentra rodeada de amigos y de un ambiente propicio para desarrollar su plástica. Entabla amistad con Jean Metzinger –junto al que expone en varias ocasiones–, el crítico Maurice Raynal y el poeta Vicente Huidobro. La obra de Blanchard se adhiere rápidamente a las corrientes cubistas pero siempre desde su personal visión, por la que nunca abandona la figuración ni la intensidad en su paleta cromática. La maternidad Femme assise–Composition avec tache rouge –Mujer sentada-Composición con mancha roja–,fechada en 1916, y Composición cubista con botella, h. 1918,son prueba de ello.
Integrada en el movimiento cubista, es seleccionada por André Salmon para participar en la exposición L’Art Moderne en France,que presenta en el Salon d’Antin de París. Blanchard expone en 1919 en la galería L’Effort Moderne de París, del marchante Léonce Rosenberg, quien la representa durante este periodo. Al año siguiente expone en el Salon des Indépndants, al que acude con dos naturalezas muertas y L´Enfant au berceau, y participa, junto a junto a Picasso, Braque, Severini, Lipchitz, Metzinger y Rivera, en la exposición Cubisme et Neocubisme, organizada por la revista Sélection de Bruselas. En 1921 forma parte de la muestra Exposició d’Art francès d’Avantguarda en la sala Dalmau de Barcelona.
A partir de 1920 María se aleja de cubismo. Su obra desarrolla una angulosa figuración y un retorno al orden. En 1921 presenta en el Salon des Indépndants su icónica obra La comulgante, que había comenzado en 1914 y con la que alcanza el reconocimiento de la crítica. El hermano de su anterior marchante, Paul Rosenberg, adquiere la obra. Se inicia su etapa artística más conocida y personal. Celebra dos exposiciones individuales en 1923 y 1927, ambas en la galería belga Ceux de Demain.
En 1927 diversas circunstancias personales –entre ellas la muerte de Juan Gris– sumergen a María en una etapa de honda melancolía, agravada por la enfermedad y la mala situación económica. Durante estos últimos años participa en algunas exposiciones pero finalmente el 5 de abril de 1932 la tuberculosis vence a María Blanchard. Dos meses después el Ateneo de Madrid le organiza un sentido homenaje con Manuel Abril, Concha Espina, Federico García Lorca y Ramón Gómez de la Serna.
MAE, María García Soria, 2014
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1908. Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid (Tercera medalla). 1910. Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid (Segunda medalla). 1915. Exposición «Pintores Íntegros», Madrid. 1916. Exposición «L’Art Moderne en France», París. 1919. Galería L’Effort Moderne, París. |
1920. Salon des Indépendants, París.
Exposición «Cubisme et Neocubisme», Bruselas. 1921. «Exposició d’Art francès d’Avantguarda», Sala Dalmau, Barcelona. 1923. Galería Ceux de Demain, Bruselas. 1927. Galería Ceux de Demain, Bruselas. |
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BERNÁRDEZ, C., María Blanchard, Editorial Fundación Mapfre, 2009.
CAMPO ALANGE, C. de, María Blanchard, Madrid, Hauser y Menet, 1944.
CAMPOY, A. M., María Blanchard, Madrid, Gavar, 1981.
CARMONA, E. y MORENO, L., Juan Gris, María Blanchard y los cubismos (1916-1927), Málaga, Museo Carmen Thyssen Málaga, 2018. JIMÉNEZ-BLANCO, M.ª D., Antes, desde y después del cubismo: Picasso, Gris, Blanchard, Gargallo y González, y vuelta a Picasso, Boadilla del Monte, Antonio Machado Libros, 2017. LOMBA SERRANO, C. e ILLÁN MARTÍN, M. (com.), Pintoras en España, 1859-1926. De María Luisa de la Riva a Maruja Mallo [Catálogo], Zaragoza, Vicerrectorado de Cultura y Política Social de la Universidad de Zaragoza, Diputación Provincial de Zaragoza, 2014. |
LOMBA SERRANO, Concha, Bajo el Eclipse. Pintoras en España, 1880-1939, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, colección Biblioteca de Historia del Arte, 2019. MAGRO, B., María Blanchard. Como una sombra, Madrid, Alianza, 2020. María Blanchard [Catálogo], Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y Fundación Botín, 2012. SALAZAR, Mª J., María Blanchard. Pinturas 1889-1932. Catálogo razonado, Madrid, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y Telefónica, 2004. SALAZAR, M.ª J., María Blanchard. La pintura, fundamento de una vida, Santander, Ediciones de Librería Estvdio 2012. |
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Madrid, doc. 1895
Carmen Blanco fue una pintora natural de Madrid, donde residía (calle Santa Isabel, 13, 2º) cuando presentó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1895, celebrada en Madrid, una pintura con un Estudio de cabeza (70 x 50 cm). Era discípula de Francisco Díaz Carreño.
MAE, Mariángeles Pérez-Martín, marzo 2021.
Estudio de cabeza. 1895. Pintura (70 x 50 cm). Paradero desconocido.
Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid, 1895.
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Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1895, p. 32.
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Cangas de Tineo, Asturias, ? – doc. 1897 Madrid
Esperanza M. Blanco fue una pintora natural de Cangas de Tineo, Asturias; residía en Madrid (calle Castelló, 7) cuando presentó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1897, celebrada en Madrid, una pintura con un Paisaje de Asturias (33 x 53 cm). Era discípula de A. Flórez.
MAE, Mariángeles Pérez-Martín, marzo 2021.
Paisaje de Asturias. 1897. Pintura (33 x 53 cm). Paradero desconocido.
Exposición Nacional de Bellas Artes, Madrid, 1897.
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Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1897, p. 29.
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